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¿Quién me ha robado la calma?
La he buscado en mis recuerdos,
entre penumbras y almohadas,
en ocasionales besos,
en la cicatriz del alma.
Una ninfa y su veneno
una diosa entre sus sábanas,
en la desnudez de un sexo,
en caricia delicada.
Ante los verdes infiernos
de unos ojos que desgarran,
en la danza del cabello
y el andar de fina dama.
Sobre un te amo sincero
o una copa trasnochada,
consumida ante unos senos
o enquistada en una falda.
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